Recomendaciones para el día del embarque en el crucero

El primer día a bordo de cualquier barco de crucero suele ser inolvidable, sobre todo cuando no se ha hecho un crucero con anterioridad. Existen una serie de detalles, casi todos comunes a todos los cruceros que merece la pena comentar y hacer ciertas recomendaciones que harán más fácil y cómodas tus vacaciones.

Después de facturado el equipaje para el ingreso a bordo debidamente identificado con tu nombre y número de cabina y entregada la documentación de embarque, un camarero te acompañará a tu cabina para que te instales definitivamente. No te alarmes si tus maletas aún no han llegado a tu cabina, los maleteros estarán haciendo lo posible para que esa demora no se alargue. Aprovecha para hacerte con tu cabina, sitúela en el plano de cubiertas para no tener problemas de ubicación los demás días de crucero. Encontrarás en tu cabina un Programa del Día y si no, hazte con uno en el mostrador de información y entérate del programa de diversiones y actividades a bordo, además de informarnos de la hora de la cena. Empieza a planificar lo que queda de día.

Es importante que durante esas primeras horas a bordo te acerques al restaurante para reconfirmar tu turno de comidas. Si no lo hiciste al hacer la reserva, es el momento de confirmar in situ si deseas una mesa de dos, de cuatro, de seis o de ocho personas e informes, si es tu deseo, el sentarse con pasajeros de su misma nacionalidad o idioma. Así tendrás asignada una mesa a tu gusto para todo el crucero.

También es necesario pasarse por la Oficina de Información para validar tu cuenta de a bordo. Como sabes los extras no están incluidos en el precio del pasaje y no se pagan cada vez que se efectúan. El funcionamiento es igual que el de cualquier hotel, por lo que te pedirán una tarjeta de crédito para cargar sus consumiciones extras a bordo. El día del desembarco sólo tendrás que preocuparse de si los cargos están correctos.

Si después de esto aún no han llegado tus maletas, todavía no debes preocuparte. Empiece la aventura de conocer el barco con una primera toma de contacto. Te recomendamos coger el ascensor para empezar por la cubierta más alta para ir bajando poco a poco. No necesitarás profundizar en todas las zonas, ya tendrás tiempo más adelante y así de esta manera tendrás un conocimiento global de lo que va a ser tu hogar durante los próximos días.

Seguramente si te acerca a tu cabina ya habrán llegado tus maletas. Si no, acércate a la Oficina de Información para que empiecen a buscarlas. Normalmente los embarques suelen ser al mediodía y casi todas las compañías de cruceros ofrecen un buffet para comer. Aprovecha para reponer fuerzas hasta la hora de la cena. Seguro que las necesitarás.

Es importante también que te pases por la Oficina de Excursiones y empieces a planificar, si no lo has hecho todavía, cuales son las opciones cuando el barco llegue a las diferentes escalas. Tendrás la oportunidad de bajar y visitar los puertos a tu aire o bien contratar alguna de las excursiones organizadas y programadas por el propio barco. Ten en cuenta que algunas excursiones tienen las plazas limitadas y hay que reservarlas con antelación. En algunos casos se ofrecen paquetes de diferentes excursiones en diferentes puertos a un precio inferior.

Durante las 24 horas siguientes al embarque las leyes marítimas obligan a que se establezca un ejercicio de salvamento dirigido a los pasajeros. Normalmente te avisarán antes del comienzo de éste y deberán asistir todos los pasajeros para familiarizarse con los procedimientos de evacuación del buque en caso de emergencia. Detrás de la puerta de tu cabina o camarote encontrará un plano indicándote el bote salvavidas que te corresponde e instrucciones a seguir en caso de emergencia, también encontrarás chalecos salvavidas en tu cabina. En caso de dudas, por favor, consulta al personal de a bordo.